Todos los alimentos, a excepción del agua y la sal (por su propia condición nutritiva), son perecederos, es decir, susceptibles de alterarse y degenerarse con mayor o menor rapidez, pudiendo incluso llegar a ser causa de problemas sanitarios. Las causas de alteración de los alimentos pueden ser químicas, físicas, bioquímicas o biológicas.
Las frutas, las verduras, los cereales, las leguminosas y las oleaginosas serán benéficas si son de la mejor calidad y no muestran la menor seña de podredumbre; si son sanas y completamente libres de toda enfermedad y corrupción; si son frescas y bien preparadas.
Las múltiples enfermedades que se pueden transmitir por medio de los alimentos constituyen uno de los principales problemas de salud pública de la mayoría de los países desarrollados. La OMS define estas enfermedades como aquellas que, a la luz de los conocimientos actuales, pueden ser atribuidas a:
Un alimento específico.
Una sustancia que se le ha incorporado.
Su contaminación a través de recipientes.
A la contaminación sufrida en el proceso de preparación y de distribución.
Esta definición comprende tanto las patologías de origen biológico, bacterias, virus y parásitos, como también las de origen químico, es decir, a las producidas por tóxicos de diversa índole. No obstante, hoy se le presta poca atención a la calidad de los alimentos que consumimos.
Son muchas las razones para ello, tales como ignorancia, falta de interés, economía, aunque nos olvidemos que generalmente lo barato sale caro, etc.
ALIMENTOS DE BUENA CALIDAD
La buena calidad de un alimento natural, no procesado, incluye, entre otras, las siguientes características físicas y bioquímicas:
a. Alimentos naturales, frutos que hayan alcanzado el máximo desarrollo o crecimiento. Estos frutos tienen mayores propiedades alimenticias que un fruto que no llegó a su desarrollo total.
b. Alimentos naturales, frutos no muy verdes. Éstos frutos que no han alcanzado su completo estado de desarrrollo de todos sus nutriente ni su balance bioquímico ideal, por lo cual no son de fácil digestión. Sin embargo, hay frutas que a pesar de haber alcanzado su estado de madurez tienen corteza verde como: el caimito, el aguacate, la guanábana, los mamones, algunos tipos de manzanas, uvas, limones, etc.
c. Alimentos que no presenten ninguna de las siguientes características: agrios, fermentados, magullados, quemados, etc. Muchos dicen "es para que no se pierda" pero es mejor que se pierda el alimento y no nuestra salud.
ALIMENTOS CONTAMINADOS
Miles de personas mueren en Estados Unidos a causa del consumo de alimentos contaminados. El gobierno de ese país estima que cada año unos 7.000.000 de personas enfermarán por haber ingerido alimentos contaminados, aunque algunos grupos de consumidores sostienen que en realidad el número es mucho mayor. La calidad de los alimentos sigue siendo un problema importante sin resolver.
En los alimentos naturales se pueden hallar elementos químicos que pueden llegar a ser tóxicos para el organismo humano, los cuales a su vez pueden estar presentes:
De forma natural en los alimentos, como por ejemplo, los tóxicos naturales presentes en las plantas venenosas.
Como contaminantes propiamente dichos, tales como los contaminantes ambientales entre los cuales están el plomo, el mercurio, que son ampliamente utilizados por la industria, y que por cadena biológica, llegan a la tierra y a las fuentes de aguas. A partir de aquí llegan a los alimentos en la parte externa de los mismos. También están los restos de tratamientos zootécnicos o fitosanitarios que aún pueden quedar en el alimento por haber sido usados en exceso o por incapacidad por parte de los organismos animales o vegetales para metabolizarlos o eliminarlos. Ejemplo de ello son los pesticidas.
ALIMENTOS ALTERADOS QUÍMICAMENTE (En la próxima entrega)

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